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31 de agosto de 2009

hermanaGemela

Esto me ocurrió a mí hace unos años.

Yo tuve una hermana gemela que murió a los pocos días de nacer. Y un día, en mi habitación, comencé a escuchar voces que me decían: “Ven, quiero estar contigo hermanita”. Me sobresalté mucho, ya que lo decía entre susurros y no sabía quien me había hablado.

Yo estaba en casa de Dack, mi novio, al día siguiente y miré hacia el espejo y vi a alguien con la cabeza agachada.

Fui hacia allí a mirar de cerca y escuché un golpe seco en la puerta. Entonces volví a escuchar la voz: “Ve a abrir amor mío, pero teno cuidado, primero mira por el agujero”.

Miré por el agujero y no había nadie, entonces abrí la puerta y había una hermosa niña de ojos azules, iguales que los míos. Me miró fijamente y le pregunté que a quién buscaba; “busco a mi hermana pequeña, tiene que estar conmigo por siempre” me respondió.

Comencé a sentir que el miedo me embargaba, y la niña abrió los ojos, que ya no eran azules, sino rojos; le comenzaron a crecer largas uñas negras y decía: “Ven conmigo, estarás a salvo a mi lado en el Más Allá”. Me agarró la mano y grité, grité muy alto y Dack entró corriendo en la habitación preguntándome qué me pasaba.. Entonces le conté todo entre lágrimas y miedo y me abrazó fuerte:

- Tranquila, ya ha pasado todo cariño.
Al día siguiente, fui al armario y lo abrí para colgar el abrigo, sin pensar lo que había pasado la anterior noche. Pero la niña había vuelto y allí estaba, esperándome:

- Ahora sí que estás lista para venir conmigo
Salí corriendo hasta otra habitación, me metí en el armario y noté algo frío a mi lado. Alumbré con el móvil y era ella. Grité, grité como nunca antes había gritado.
2 años más tarde, quedé embarazada de Dack.

Era el día del parto y cerré los ojos.

- Ven, ven aquí

Había una luz blanca y una niña al fondo. Corrí hacia ella y lo último que escuché antes de entrar allí fue a Dack:

- Te amo amor mío, nunca me olvides – Y comenzó a llorar.

Yo cerré los ojos para siempre.

28 de agosto de 2009

haz lo que debes!

¡Me encanta el verano! Siempre voy al pueblo de mi padre y me junto con otros chavales que tampoco viven allí pero que vuelven todos los años. Pasamos los días en la piscina y las noches bebiendo y riendo. Solemos estar bebiendo y fumando todos los amigos en un claro que hay en un pinar cerca del pueblo. Mi padre me dice que no entremos allí..que no es un sitio adecuado para estar de noche...pero chulísimo, se está muy agusto, y además nunca hay nadie. No entiendía porque me daba esa advertencia hasta que una noche sucedió algo que nunca podré olvidar. Estabamos allí de risas y hablando de nuestras cosas hasta que en un momento de la noche una amiga, Silvia, empezó a ponerse blanca. Gritaba temblando que en la oscuridad, entre los pinos, había alguién o algo...estaba quieto mirándola muy fijamente...Todos comenzamos a reir bromeando y le dijimos que dejara de beber. Ella no salía de su temor...ya no veía la figura pero estaba segura que no se la había imaginado. Varios nos ofrecimos a ir hasta el sitio para que se convenciera de que no había nada ni nadie. Tras la comprobación a Silvia se le pasó el susto. Todos seguimos riendo y charlando cuando esta vez fui yo el que se sentía observado por alguién. Esa hombre...pálido mirándome fijamente...¡¡ERA VERDAD!!. Me entró tal desesperación que comencé a gritar. Silvia lo volvió a ver y también gritaba. Nadie entendía nada pero nos pedían que parasemos...la broma se estaba haciendo pesada. Nosotros insistíamos: "no es una broma. ¿Acáso no le veís?" Nadie le veía...había vuelto a desvanecerse. Algunos fueron a mirar otra vez...¡nada! Seguimos allí pero yo ya no estaba nada agusto...de repente Raúl gritó un fuerte "Dios, ¿Qué es eso?" de una forma agónica, se levantó y empezó a correr hacía el pueblo...todos le imitamos. No tuve tiempo de girarme y mirar, pero sé lo que vio. Esa figura de mirada pálida penetrándote...Nunca más volvimos allí...nadie de nosotros se ha atrevido nunca a comentarlo...pero estoy seguro que no somos los únicos que lo hemos visto. Ya sé porque mi padre me decía que no entraramos allí...y porque nunca me decía la razón. Él, al igual que yo, no quiere nombrarlo nunca más.

26 de agosto de 2009

A u t o S t o p

“La historia ocurrió hace algún tiempo, y aunque parezca sacado de una película de Alfred Hitchcock, dicen que fue real y que pasó cerca de Corrales, en Huelva.

Un hombre estaba parado a la orilla de la carretera a medianoche haciendo autostop, mientras estaba cayendo una tormenta tremenda. Pasó un tiempo pero nadie se paraba para llevarlo. La tormenta era tan fuerte que apenas si se alcanzaba a ver a unos 3 metros de distancia.

De repente, vió como un coche con las luces apagadas se acercaba lentamente y al final se detuvo frente a él.
El hombre sin dudarlo, por lo precario de su situación, se sube al coche y cierra la puerta. Mira hacia el asiento de al lado y se da cuenta con asombro de que nadie va conduciendo el coche.

El coche arranca suave y pausadamente. El hombre comienza a escuchar voces que susurran algo que no entiende y oye jadeos y quejidos, pero no hay nadie dentro del coche. Mira hacia adelante, hacia la carretera y con horror se percata de que se acerca a una curva.

Asustado, comienza a rezar e implorar por su salvación al advertir su trágico destino. Aún no ha terminado de salir de su espanto cuando, justo antes de llegar a la curva, aparece una mano tenebrosa por la ventana del chófer y mueve el volante lentamente pero con firmeza.

Paralizado por el terror y sin aliento, medio cierra los ojos y se aferra con todas sus fuerzas al asiento; inmóvil e impotente ve cómo sucedía lo mismo en cada curva del oscuro camino y los quejidos y jadeos aumentaban en cada momento, lo que le provocaba tal espanto que cada vez se acurrucaba más en el asiento.

De pronto escucha unas voces jadeantes que le dicen…
- No te escondas, que te vemos,…. ¿por qué te escondes?

Totalmente helado por el pánico, tras varios segundos sin atreverse a contestar, y ante la insistencia de las voces que le repetían lo mismo una y otra vez, responde…

- Por favor no me hagáis nada!, ¡Por favor…. no!

- ¿Qué no te hagamos nada mamón? !!!!, como no salgas del coche y empujes como los demás, te vamos a dar una galleta que te van a parecer dos !!!”

25 de agosto de 2009

. tienes un perro?

Dicen que los perros son los animales más fieles, el mejor amigo del hombre .. Siempre que sean perros realmente.
La historia que os voy a contar hoy ocurrió hace no mucho tiempo, en una casa de campo al norte de Galicia. Allí vivía un matrimonio con su hijo, de unos 12 años más o menos. Los padres eran trabajadores del gobierno, y por ello acudían a multitud de cenas, por lo que le compraron al hijo un perro para que no se sintiera tan solo por las noches.
Una noche, los padres salieron y el hijo se quedó abajo viendo una película. Cuando ésta terminó, subió a su habitación y se metió en cama, pero el niño nunca dormía hasta que no sacara la mano por debajo de las mantas y el perro le lamiera la mano, en señal de que todo estaba bien. Era un acto que hacía siempre que estaba solo en casa.
Como le lamió la mano, como esperaba, se quedó dormido un buen rato; hasta que despertó muy entrada la noche porque tenía una gran sed.
Bajó a la cocina y bebió un vaso de agua. Cuando subía a la habitación, escuchó un ligero "cloc cloc cloc" en el salón, así que fue a mirar qué era.
Cuando entró, vio en una pared a su perro degollado y colgado en ella, y lo que sonaba era la sangre cayendo al suelo lentamente.
Un relámpago iluminó la habitación y pudo ver lo que había escrito en la pared, con sangre:
" NO SOLO LOS PERROS LAMEN. "
Al día siguiente su cuerpo apareció sin vida en la entrada de la casa.

os vigilo .